Porqué pagar por el diseño de un jardín?

¿Porqué pagar por el diseño de un jardín?

     Normalmente cuando vas a visitar a un cliente que se ha decidido a recurrir a un profesional para diseñar el espacio exterior, no tienen muy claro cuáles son los recursos de un paisajista (creatividad, conocimientos técnicos, estudios, etc.). No pasa lo mismo cuando se recurre a un arquitecto para hacerte una casa, o un interiorista a la hora de hacer más bello, funcional y agradable el espacio donde pasas una parte importante de tu vida. Muchas veces no son capaces de ver el partido que se le puede sacar a ese espacio, y tienen el concepto de que cualquier 'verde' en el exterior conforman una propuesta aceptable y por ende, deberá ser barato.
     Para abordar el encargo de un jardín, previamente hay que estudiar la normativa urbanística que le afecta a tu población, ver ordenanzas, plan general, etc., para poder hacer un proyecto con coherencia y que no tengas que
modificarlo o desecharlo porque no se ajuste a la normativa urbanística y que en un momento dado os puedan hacer una foto aérea o algún vecino os denuncie. Por ejemplo, una cancha de baloncesto se considera suelo deportivo, al igual que la piscina y un paellero o barbacoa si es cubierto se considera suelo edificado y ambos computan en el catastro y necesitan firma de técnico competente (técnico colegiado que hará un proyecto visado, igual que hace un arquitecto con una casa). Cada vez es más habitual que los ayuntamientos, el catastro o hacienda, sabedores de las irregularidades cometidas por los propietarios de las parcelas que sin pedir la correspondiente licencia e obras, incrementan la superficie construida, dejando de hacer efectivos impuestos (tasas de obras e IBI), hacen uso de las nuevas tecnologías, bien sea mediante drones, o procesado de imágenes de satélite, para intentar regularizar estas situaciones.

     Por otro lado, el diseño de un jardín no es dejar caer las plantas, sino que se debe hacer un estudio de necesidades y circulaciones, desniveles, localización de acometidas y maquinaria, etc. para llegar a soluciones para aprovechar el espacio al máximo y poder vivirlo cómodamente y donde el cliente se sienta a gusto y sea seguro para sus hijos. Un paisajista tiene los conocimientos y la creatividad necesarios para crear entornos armoniosos, bellos, y únicos, donde es un placer permanecer, y donde el trabajo y los recursos para mantenerlo, serán los mínimos posibles, puesto que tienen un gran dominio no sólo de los materiales inertes, sino también de las plantas más apropiadas para cada rincón y de las condiciones medioambientales que requieren.
     Deberá tener conocimientos técnicos para colocar instalaciones de agua y saneamiento para el paellero/ barbacoa y el aseo exterior o ducha que querrá tener junto a su piscina, un sistema de riego automatizado e iluminación tanto de ambiente como puntual sobre elementos significativos con sus protecciones; instalación de la maquinaria de la piscina o tal vez, para ampliar la terraza, o colocar una pérgola donde resguardarse del sol. Estará al día en cuanto a materiales de construcción que hay en el mercado y soluciones técnicas disponibles para un mantenimiento más eficaz y cómodo de todos los elementos que integran el jardín (tipos de cubiertas para el invernaje de las piscinas, sistemas de depuración o limpieza del vaso, programadores, etc)

    Un buen paisajista te presentará el trabajo lo más gráficamente posible para que seas capaz de visualizar la idea y para ello usará planos de planta y perfil, infografías y un diseño 3D y poder hacer los cambios de todo aquello que no os guste para llegar a lo que deseáis, os adjuntará documentación de especies, materiales y os hará las mediciones para poder presupuestarlo, ya sea en conjunto o por partes.

     Todo eso lleva días de intenso trabajo. Deberá disponer de un seguro de responsabilidad civil y si lleva a cabo la ejecución deberá visarlo en el colegio, y haceros factura. Es comprensible que la gente no es conocedora del trabajo que conlleva. Y también debéis pensar que si se desea un trabajo profesional, que puede revalorizar la vivienda en hasta un 20%, nuestros honorarios no se deberían entender como un gasto, sino como una inversión. Podréis encontrar quien sin tener conocimientos os lo hagan más barato e incluso que os digan que no os cobran por el diseño...pero estad seguros que lo cobrarán por otro lado y sin tener garantías de ningún tipo.

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